Historia
COS

Se especifica en el edicto que resultó de las comunicaciones de Simón Macabeo con Roma, como uno de los lugares que tenía residentes judíos (1 Macabeos xv. 23). Josefo, citando a Estrabón, afirma que los judíos tuvieron una gran cantidad de tesoros almacenados allí durante la guerra mitridática (Josefo, Ant. xiv. 7, § 2). Por la misma fuente sabemos que Julio César emitió un edicto a favor de los judíos de Cos (ibid. 10, § 15). Herodes el Grande concedió muchos favores a la isla (Josefo, B. J. i. 21, § 11); y una inscripción en Böckh (No. 2502) la asocia con Herodes el tetrarca. Pablo, al regresar de su tercer viaje misionero, pasó la noche allí, después de navegar desde Mileto. Al día siguiente fue a Rodas (Después de separarnos de ellos, zarpamos y fuimos con rumbo directo a Cos, al día siguiente a Rodas, y de allí a Pátara;[…]Hechos 21:1). La proximidad de Cos a estos dos importantes lugares, y a Gnido, y su posición a la entrada del archipiélago desde el este, la convirtieron en una isla de considerable importancia. Fue célebre por sus finas telas y sus vinos, también por un templo de Esculapio, al que una escuela de médicos estaba ligada, y que era virtualmente, por sus modelos votivos, un museo de anatomía y patología.

Bibliografía:
John Saul Howson, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.