Historia
KIR

El nombre aparece solamente en Profecía sobre Moab. Ciertamente en una noche Ar de Moab fue devastada y destruida, ciertamente en una noche Kir de Moab fue devastada y destruida.[…]Isaías 15:1, aunque probablemente se hace referencia al lugar bajo los nombres de Kir-heres, Kir-hareset, etc. La clave para su identificación nos la da el Targum sobre Isaías y Jeremías, que para los nombres anteriores tiene Cracca, Crac, casi idénticos al nombre Karak, por el que se conoce en la actualidad al sitio de una ciudad importante en una posición alta y muy fuerte al sureste del Mar Muerto. La cadena de evidencia para la identificación de Karak con Kir es muy satisfactoria. Bajo el nombre de Xapakmoba se menciona en las actas del Concilio de Jerusalén, 530 (Reland, Pal. p. 533), por los geógrafos Ptolomeo y Esteban de Bizancio (Reland, pp. 403, 705). En 1131, bajo el rey Fulco, se construyó allí un castillo que se convirtió en una fortificación importante para los cruzados. Aquí, en 1183, sufrieron un ataque infructuoso de Saladino y su hermano (Bohaeddin, Vit. Sal. cap. 25), siendo el lugar tan inexpugnable como lo había sido en los días de Eliseo (Destruyeron las ciudades, y cada uno arrojó su piedra en toda parcela de tierra buena, y las llenaron. Cegaron todas las fuentes de agua y talaron todos los árboles buenos, hasta dejar en Kir-hareset sólo sus piedras; no obstante, los honderos la rod[…]2 Reyes 3:25). Entonces era la ciudad principal de Arabia Secunda o Petracensis. Los cruzados creyeron por error que era Petra, y ese nombre se le atribuye con frecuencia en los escritos de William de Tiro y de Jacobo de Vitry (véanse las citas en Rob. Bibl. Res. ii. 107).
Se conoció la Karak posterior a través de las descripciones de Burckhardt (379-381), Irby (cap. vii), Seetzen (Reisen, i. 412, 413) y De Saulcy (La Mer Morte, i. 355, etc.), que confirman plenamente la interpretación dada anteriormente al nombre -la "fortaleza", en contraposición a la "metrópolis" del país, es decir, Rabat-moab. Se encuentra a unos diez kilómetros al sur del último lugar mencionado, y a unos dieciseis del Mar Muerto, sobre la ladera de la tierras altas que forma esta parte del territorio, no lejos del borde occidental de la ladera. Su situación es verdaderamente notable. Está construida sobre la cima de una colina empinada, rodeada por todos lados por un valle profundo y estrecho, que luego está completamente cerrado por montañas que se elevan más altas que la ciudad y la dominan por todos lados. Debe haber sido desde estas alturas circundantes desde donde los israelitas lanzaron sus andanadas de piedras después de que la destrucción del lugar se había vuelto imposible (Destruyeron las ciudades, y cada uno arrojó su piedra en toda parcela de tierra buena, y las llenaron. Cegaron todas las fuentes de agua y talaron todos los árboles buenos, hasta dejar en Kir-hareset sólo sus piedras; no obstante, los honderos la rod[…]2 Reyes 3:25). La ciudad en sí está rodeada por una muralla, a la que, cuando estaba en perfecto estado, sólo había dos entradas, una al sur y otra al norte, cortadas o excavadas a través de la cresta de la roca natural debajo de la muralla por una longitud de treinta o cuarenta metros. La muralla está defendida por varias torres grandes, y el extremo occidental de la ciudad está ocupado por una enorme masa de edificios: al sur el castillo o torre del homenaje, al norte el serrallo de El-Melek edh-Dhahir. Entre estos dos edificios hay aparentemente una tercera salida, que conduce al Mar Muerto. Desde las alturas inmediatamente exteriores, se obtiene una vista del Mar Muerto y, cuando el tiempo está despejado, de Belén y Jerusalén (Seetzen, Reisen, i. 413; Schwarz, 217).
Bibliografía:
George Grove, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.