Historia
MALTA

Malta, por su posición en el Mediterráneo y la excelencia de sus puertos siempre ha sido importante tanto para el comercio como para la guerra. Fue asentamiento de los fenicios en una época temprana, y su lengua, de forma corrupta, se seguía hablando allí en la época de Pablo (Gesenius, Versuch ub. die malt. Sprache, Leipzig, 1810). De los cartagineses pasó a los romanos en la Segunda Guerra Púnica. Era famosa por su miel y sus frutas, por sus tejidos de algodón, por su excelente piedra de construcción y por una conocida raza de perros. Unos años antes de la visita de Pablo, corsarios de su provincia natal, Cilicia, hicieron de Malta un lugar de encuentro frecuente; y durante los períodos posteriores de su historia, tanto por los vándalos como los árabes, a menudo se la asoció con la piratería. Sin embargo, el cristianismo introducido por Pablo nunca se extinguió. Esta isla vivió un período brillante bajo los Caballeros de San Juan; y está asociada con los momentos más emocionantes de la lucha entre franceses e ingleses a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Ninguna isla tan pequeña tiene una historia tan grande, ya sea bíblica o política.
Bibliografía:
John Saul Howson, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.