Historia
RODAS
Rodas, Ρόδος, la historia de esta isla es tan ilustre que resulta interesante verla conectada, aunque sea mínimamente, con la vida de Pablo. Llegó allí en su viaje de regreso a Siria tras su tercer viaje misionero (Después de separarnos de ellos, zarpamos y fuimos con rumbo directo a Cos, al día siguiente a Rodas, y de allí a Pátara;[…]Hechos 21:1). No consta que desembarcara. El día anterior había estado en Cos, una isla al noroeste; y desde Rodas se dirigió hacia el este, a Pátara, en Licia. Parece, por todas las circunstancias de la narración, que el viento soplaba del noroeste, como suele ocurrir en esa parte del Levante. Rodas se encuentra justo enfrente de los altos promontorios de Caria y Licia, en el extremo suroeste de la península de Asia Menor. Su ubicación ha influido mucho en su historia. El resumen de dicha historia es el siguiente. Su verdadero auge comenzó (alrededor del 400 a. C.) con la fundación de esa ciudad en el extremo noreste de la isla, que aún sigue siendo la capital. Aunque los dorios se establecieron originalmente y firmemente aquí, Rodas dependió con mucha frecuencia de otros, entre la guerra del Peloponeso y la campaña de Alejandro. Tras la muerte de Alejandro, entró en un período glorioso, con una prosperidad material ampliamente desarrollada y mereciendo y manteniendo sus instituciones la estima general. A medida que nos acercamos a la época de la consolidación del poder romano en el Levante, tenemos noticias de residentes judíos en Rodas (1 Mac. xv. 23). Tras la derrota de Antíoco, los romanos asignaron a Rodas, durante un tiempo, ciertos distritos del continente; y cuando fueron retirados, tras la elaboración de acuerdos provinciales más maduros, la isla aún disfrutó (desde Augusto hasta Vespasiano) de una considerable independencia. Fue en este intervalo que Pablo estuvo allí. Su historia bizantina es nuevamente eminente. Bajo Constantino, fue la metrópoli de la "Provincia de las Islas". Fue el último lugar donde los cristianos de Oriente resistieron al avance sarraceno; y posteriormente, volvió a ser tan famosa como el hogar y la fortaleza de los Caballeros de San Juan. Los restos más destacados de la ciudad y la bahía son los memoriales de dichos caballeros.

Bibliografía:
John Saul Howson, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.