Historia

TRACIA

Tracia, Θρακία, mencionada incidentalmente por un jinete tracio en 2 Mac. xii. 35, aparentemente miembro de la guardia personal de Gorgias, gobernador de Idumea bajo el reinado de Antíoco Epífanes. En este período, Tracia abarcaba todo el país comprendido entre el Estrimón, el Danubio y las costas del Egeo, el Propontis y el Euxino; de hecho, la región ahora comprendida en Bulgaria. En sus inicios, estuvo habitada por varias tribus, cada una bajo su propio jefe, con nombre propio y conservando sus propias costumbres, aunque la misma ferocidad y afición al saqueo prevalecía en toda la región. Tucídides describe los límites del territorio en el período de la Guerra del Peloponeso, cuando Sitalces, rey de los odrisos, que habitaba el valle del Hebrus (Maritza), había adquirido un poder predominante en el país y obtenía lo que para entonces constituía una importante fuente de ingresos. Sin embargo, estos ingresos parecen provenir principalmente de sus relaciones con las comunidades comerciales griegas establecidas en diferentes puntos de su litoral. Algunos clanes, incluso dentro de los límites de su dominio, conservaron su independencia; pero tras el establecimiento de una dinastía macedonia bajo Lisímaco, la autoridad central se volvió más poderosa; y las guerras a gran escala que siguieron a la muerte de Alejandro Magno dieron empleo a las tendencias bélicas de los tracios, quienes encontraron demanda de sus servicios como mercenarios en todas partes. La caballería era el arma que principalmente proveían, pues los ricos pastos de Rumelia abundaban en caballos. De esa región provenía la mayor parte de la caballería de Sitalces, que ascendía a casi 50.000 hombres.

Tracia
Tracia

El único pasaje, si es que hay alguno, que contiene una alusión a Tracia, que se encuentra en la Biblia es Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.[…]Génesis 10:2, donde algunos han supuesto que Tiras significa Tracia; pero el único fundamento para esta identificación es una supuesta similitud entre ambos nombres. Sin embargo, podría sugerirse una semejanza más marcada entre el nombre Tiras y el de los Tirsi o Tirseni, antepasados ​​de los etruscos italianos, a quienes, basándose en una tradición local, Heródoto sitúa en Lidia en tiempos prehistóricos. Estrabón presenta varios hechos que demuestran que, en la antigüedad, los tracios existían tanto en la costa asiática como en la europea; pero esta circunstancia aporta muy poca ayuda para la identificación mencionada.


Bibliografía:
Joseph Williams Blakesley, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.