Economía
Lecciones de economía: El peligro de convertirla en un fin en sí misma
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14-03-2012

Es un ciclo repetitivo que vez tras vez surge en la historia, no solo en la de la Iglesia, sino también en la de las naciones, consistente en tres pasos: El esfuerzo sacrificado con apenas medios para levantar un proyecto, el beneficio que el esfuerzo sostenido engendra y finalmente la decadencia del proyecto, por los males que acompañan a la abundancia.
Una de las reiteradas advertencias que Jesús hizo, a todo el que quisiera escucharle, fue sobre el peligro de convertir la economía en un fin en sí mismo. Algunas de las parábolas que contó tienen como núcleo esa enseñanza. Por ejemplo, la del rico insensato1 es indicadora de cómo los asuntos materiales pueden convertirse en un engaño, que termina por cegar a la persona con respecto a las realidades más trascendentes. Pero no solamente era cuestión de parábolas teóricas; la constatación de que ese peligro es real, se aprecia en aquel joven que tantas expectativas había despertado en Jesús, que quedaron frustradas porque amaba más sus posesiones que cualquier otra cosa2. Y es que la seducción del bienestar económico puede convertirse en un señor3, que le hace la competencia a Dios y termina desplazándolo a un segundo lugar en el corazón.
¡Qué cuidado hay que poner para no ser arrastrados por esa mentalidad que todo lo mide por lo económico! La vida, las personas y las relaciones; todo el horizonte, todas las metas y sueños, giran en torno a ello, de modo que delimita y define a la existencia misma, hasta el punto de reducirla a una angosta categoría. Es por eso que bien puede hablarse de una doble amenaza:
- El materialismo de la economía.
- La tiranía de su materialismo.
Ante estos dos grandes obstáculos, Jesús muestra el antídoto, que consiste en la confianza en el Padre celestial4 para evitar el segundo y en el establecimiento de prioridades correctas5, para eludir el primero. Porque la obsesión o el afán por lo material no es más que una forma de tiranía, que acaba por apoderarse de la persona, que de ese modo altera equivocadamente las prioridades en la vida.
En un momento dado de gran necesidad material y física personal, Jesús pronunció aquella palabra de que no solo de pan vivirá el hombre6, enseñando de ese modo que incluso en los tiempos de mayor escasez, cuando pareciera que lo material es prioritario y que es legítimo trastocar el orden de prioridades y saltarse los principios más elementales, ni siquiera entonces lo material debe ocupar el lugar prominente en nuestra vida. Hay algo más que lo material, dice Jesús, y ese algo más no es solo un añadido, sino realmente lo más importante. Quien esto enseñó no es un teórico que luego no fue coherente con su propia enseñanza, sino alguien que no tenía dónde recostar la cabeza7 y que cuando llegó el momento de enseñar sobre la inscripción en una moneda tuvo que pedir una para poder hacerlo8.
¡Cuidado con la sobredimensión de la economía! Terminó echando a perder a algunos que comenzaron la carrera de la fe y acabaron engullidos en el remolino de la codicia9 y si se me apura fue la causa última de la mayor traición que haya contemplado la historia, a cuya ganancia se le llama con razón "salario de iniquidad"10.
Hace unos pocos años vivíamos en España seducidos por el hechizo de una prosperidad aparente que resultó ser una ficción; hoy estamos a merced de una calamidad real de la que nadie sabe muy bien cuándo y cómo saldremos. En aquel período de bonanza los corazones estaban demasiados satisfechos como para pensar en algo más que lo material. Ahora están demasiados perturbados como para buscar algo que no sea lo material. Aunque tal vez haya alguien que reflexione y saque lecciones pertinentes sobre el verdadero lugar que debe tener la economía.
1 Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?"[…]Lucas 12:20
2 Pero al oír esto, se puso muy triste, pues era sumamente rico.[…]Lucas 18:23
3 Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.[…]Mateo 6:24
4/SUP> Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.[…]Mateo 6:32
5 Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.[…]Mateo 6:33
6 Pero El respondiendo, dijo: Escrito está: "NO SOLO DE PAN VIVIRA EL HOMBRE, SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS."[…]Mateo 4:4
7 Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.[…]Lucas 9:58
8 ¿Pagaremos o no pagaremos? Pero El, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me estáis poniendo a prueba? Traedme un denario para verlo.[…]Marcos 12:15
9 Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.[…]1 Timoteo 6:10
10 (Este, pues, con el precio de su infamia adquirió un terreno, y cayendo de cabeza se reventó por el medio, y todas sus entrañas se derramaron.[…]Hechos 1:18
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