Inspiración
No soy el único que condena la ociosidad, pues una vez fui a nuestro ministro para presentarle una[...]
Cita célebre
No soy el único que condena la ociosidad, pues una vez fui a nuestro ministro para presentarle una solicitud de un candidato que tenía una larga lista de pecados y cuando comencé diciendo: “Es espantosamente ocioso.”, me dijo: “No sigas, todo tipo de pecados están en ése.”
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon