
Pero independientemente de cuál sea el método por el que nos inclinemos, lo que sí podemos encontrar en la enseñanza bíblica son razones para entender que, tanto desde el punto de vista teológico como desde el antropológico, la Biblia nos presenta al ser en el vientre materno, desde las mismas fases iniciales de su existencia, como humano, a causa de la identidad de naturaleza entre lo que se concibe y lo que nace y por tanto objeto de la estimación especial de Dios.
Aparte del famoso pasaje del 13 Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre. 14 Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien. 15 No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fu[…]salmo 139:13-16, que deja constancia de ambas cosas, hay otros lugares que nos las muestran clara y reiteradamente. Por ejemplo, una expresión recurrente en la Biblia es la que asocia concepción y nacimiento, en frases parecidas a la siguiente: ‘concebirás y darás a luz un hijo’1. Con lenguaje llano se expresa el hecho biológico de los dos grandes momentos por los que una nueva criatura viene a este mundo: el de su concepción y el de su nacimiento. Ahora bien, la misma sencillez del lenguaje nos lleva a la sencilla conclusión de que así como hay una continuidad biológica entre ambos momentos debe haber una continuidad de identidad y naturaleza entre lo que se concibe y lo que se da a luz. Si se da a luz un hijo es porque se ha concebido un hijo y si se da a luz un ser humano es porque se ha concebido un ser humano. Parece una verdad de Perogrullo, pues cae por su propio peso, pero sin embargo esto es precisamente lo que niegan los apologistas del aborto.
Es decir, frente a la perspicuidad (claridad) de los hechos y la lógica, los apologistas del aborto quieren que creamos que lo que se concibe y lo que se da a luz son entes cualitativamente diferentes, produciéndose un salto en algún momento específico en los nueve meses de gestación, por el que un mero ser vivo se convierte en un ser humano. Nadie de ellos sabe con certeza cuándo tal salto acontece y por lo tanto no nos lo pueden explicar con perspicuidad, sino que sus razonamientos son confusos y contradictorios, pero ése es su pobre subterfugio para abrir la puerta al aborto indiscriminado. Es decir, que aunque es más difícil creer lo que ellos propugnan que lo que la lógica enseña, se sacrifica la lógica en aras de un prejuicio (juicio por anticipado) interesado, a fin de sostener una creencia imposible. La lógica es abrumadora, pero como contradice sus propósitos la niegan, fabricándose a continuación la siguiente teoría del absurdo: que un qué se convierte, en algún momento dado de la gestación, en un quién.
La expresión ‘desde el vientre’ es otra reiterativa en la Biblia. En principio parece sinónima a ‘desde el nacimiento’, sin embargo cuando la examinamos más de cerca llegamos a la conclusión de que se trata de una frase que alude a la primera fase de la existencia, anterior al nacimiento. Se podrían dividir en dos categorías las ocasiones en las que aparece la mencionada frase: aquéllas que muestran la providencia cuidadora de Dios hacia el que está en el vientre2 y aquéllas que muestran la elección incondicional de Dios sobre el que está en el vientre3. Pero en ambos casos Dios no espera a que se produzca el nacimiento, para a renglón seguido otorgar sus promesas al sujeto de las mismas, sino que las concede ya desde el momento en el que se produce la concepción. Es decir, que podemos decir que en términos jurídicos Dios reconoce personalidad al ser que está en el vientre, ya que lo hace sujeto titular de determinadas bendiciones. Si lo que se concibe no fuera lo mismo que lo que nace, sería ridículo que la Biblia subrayara la anterioridad al nacimiento de los propósitos divinos.
El paralelismo que se aprecia en los dos párrafos del A ti fui entregado desde mi nacimiento; desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios.[…]salmo 22:10: ‘Sobre ti fui echado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.’ muestra que la relación personal de Dios con el autor del salmo no comenzó después de su nacimiento, sino antes del mismo. ¿Se relacionaría Dios con una cosa, suponiendo que eso fuera el no nacido? Hay dos pronombres personales, uno implícito (yo) y otro explícito (tú) en ese pasaje, de manera que hay una relación personal entre ese tú (Dios) y ese yo (David). Una relación que va más allá, retrocediendo en el tiempo, de lo que David mismo podía recordar.
1 El ángel del SEÑOR le dijo además: He aquí, has concebido y darás a luz un hijo; y le llamarás Ismael, porque el SEÑOR ha oído tu aflicción.[…]Génesis 16:11; 3 Entonces el ángel del SEÑOR se le apareció a la mujer, y le dijo: He aquí, tú eres estéril y no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo. 5 Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el n[…]Jueces 13:3,5,7; Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.[…]Isaías 7:14; Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.[…]Lucas 1:31. Igualmente la asociación concebir-dar a luz se repite en el relato del nacimiento de los hijos de Jacob (Y concibió Lea y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Rubén, pues dijo: Por cuanto el SEÑOR ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.[…]Génesis 29:32, 33,34, 35; 30:7,17,19,23).
2 A ti fui entregado desde mi nacimiento; desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios.[…]Salmo 22:10; De ti he recibido apoyo desde mi nacimiento; tú eres el que me sacó del seno de mi madre; para ti es continuamente mi alabanza.[…]Salmo 71:6; Escuchadme, casa de Jacob, y todo el remanente de la casa de Israel, los que habéis sido llevados por mí desde el vientre, cargados desde la matriz.[…]Isaías 46:3.
3 El le reveló, pues, todo lo que había en su corazón, diciéndole: Nunca ha pasado navaja sobre mi cabeza, pues he sido nazareo para Dios desde el vientre de mi madre. Si me cortan el cabello, mi fuerza me dejará y me debilitaré y seré como cualquier o[…]Jueces 16:17; 2 Así dice el SEÑOR que te creó, que te formó desde el seno materno, y que te ayudará: "No temas, Jacob, siervo mío, ni tú, Jesurún, a quien he escogido. 24 Así dice el SEÑOR, tu Redentor, el que te formó desde el seno materno: Yo, el SEÑOR, creador […]Isaías 44:2,24; 49:1,5; Porque él será grande delante del Señor; no beberá ni vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.[…]Lucas 1:15; Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien[…]Gálatas 1:15.
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