
Hay un dicho popular que afirma que ‘las comparaciones son odiosas’, el cual seguramente procede de un divertido pasaje de Cervantes en Don Quijote, en cuya boca pone la siguiente frase: ‘¿Es posible que vuestra merced no sabe que las comparaciones que se hacen de ingenio a ingenio, de valor a valor, de hermosura a hermosura y de linaje a linaje son siempre odiosas y mal recibidas?’ (2ª parte, capítulo 1). Y efectivamente, ese tipo de comparaciones suelen errar porque el que las hace mete en un molde prefabricado a dos partes, de las que una saldrá beneficiada y la otra perjudicada. Esas comparaciones suelen ir guiadas por la parcialidad, la ojeriza o el amor interesado, de ahí que acaben siendo odiosas. En el caso del pasaje de Cervantes fue así, pues cuando el barbero quiso exponer la locura de los caballeros andantes, relató un cuento sobre un loco de Sevilla que se quería hacer pasar por cuerdo y cuando estaba a punto de lograrlo su misma boca le delató. Mas la comparación fue mal recibida por Don Quijote, quien lejos de sentirse retratado, se sintió ofendido.
Pero el hecho de que haya comparaciones odiosas, no significa que todas lo sean, pues no en vano en todos los idiomas existe el adjetivo mejor, que sirve para comparar y sacar conclusiones provechosas sobre el valor de las cosas. Es más, la palabra mejor tiene una contraria, que es peor, la cual también sirve para hacer comparaciones. De no ser así ¿cómo sabríamos distinguir lo que es excelente de lo que es mediocre y lo que es bueno de lo que es malo? Si no se hicieran rectas comparaciones se cometería un atentado contra la naturaleza de las cosas, porque se equipararía lo valioso con lo inútil, difuminándose la diferencia entre ambos.
En ese sentido, hay un tweet de Dios que afirma lo siguiente: ‘Mejor es un bocado seco y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones.’ (Mejor es un bocado seco y con él tranquilidad, que una casa llena de banquetes con discordia.[…]Proverbios 17:1). Hay dos situaciones que se contemplan en este tweet, una de escasez material y la otra de abundancia material, pero a cada una la acompaña un entorno concreto, que en un caso es favorable y en el otro pernicioso.
Es interesante profundizar un poco más en las palabras del texto y al hacerlo se constata que la segunda parte del tweet dice literalmente ‘…que casa de contiendas llena de sacrificios [u ofrendas].’ La palabra empleada para sacrificios u ofrendas es la que se usa en el libro de Levítico para describir las ofrendas de paz, que eran unos sacrificios en los que el que ofrendaba comía de los mismos, cosa que no sucedía con los demás sacrificios. La parte comida era la carne, siendo las entrañas del animal quemadas en el altar de los holocaustos. Además, la ley estipulaba que esa carne debía ser comida el mismo día que era ofrecida y por lo tanto cuando se comía era carne fresca, recién matado el animal. Por tanto, cuando el tweet habla de una casa llena de tales provisiones, está declarando que se trata de una casa donde no solo hay abundancia sino que esa abundancia es de calidad, porque es de suculenta carne, no pasada, endurecida ni seca, sino jugosa y suculenta.
Pero en este escenario de prosperidad material hay un inconveniente muy grave y es que en esa casa hay contiendas. No algunas, como puede haber en otras casas de vez en cuando, sino que se trata de una casa de contiendas, es decir, que la disputa es endémica. Aunque la despensa está llena de buenos manjares, la atmósfera está saturada de altercados, con lo cual los manjares se atragantan.
Por otro lado, la primera parte del tweet habla de un bocado seco, pero acompañado por reposo y quietud. Un bocado seco no es precisamente lo más apetecible, lo primero porque se queda corto debido a su pequeñez y lo segundo por su carencia de gusto y sabor. Pero con todos estos inconvenientes, si va aderezado con sosiego y serenidad, resulta infinitamente mejor que el otro escenario de la opulencia.
El tweet enseña una verdad intemporal, aplicable a muchas situaciones, tanto a nivel personal como colectivo. Se puede perseguir, como si fuera el no va más en la vida, la obtención de la prosperidad material; pero si esa prosperidad está mezclada con una desazón que todo lo envuelve, la ganancia adquirida se convertirá en maldición. Por el contrario, el inapreciable valor de la paz, compensará con creces lo que falta de prosperidad material y convertirá en banquete lo que aparentemente parece insuficiencia.
¡Qué necesario es tener cuenta este tweet! Y más en este tiempo, cuando el materialismo rampante se ha convertido para muchos en la felicidad suprema. Las familias necesitan tener presente este tweet. Las naciones deberían hacerlo su enseña. A los individuos les hace falta recordarlo siempre. Porque de lo contrario, nada de lo alcanzado proporcionará satisfacción verdadera.
No te afanes tanto para que tu casa esté llena de provisiones. Mejor, esfuérzate para que sea un calmado remanso.
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